Este es un grupo de los muchos voluntarios que están en Asoka. A continuación podeís ver las fotos de algunos de ellos
Siempre he tenido una relación especial con los animales. Me crié en un ambiente en el que me enseñaron el respeto hacia todo ser viviente, desde una arañita, hasta un “ser superior” por llamarlo de alguna forma…pero al fin y al cabo, todos tenemos el mismo derecho a la vida y todos somos iguales ante los ojos del universo. Desgraciadamente este respeto se observa en pocas partes del mundo y por eso no dejamos de escuchar y ver escenarios desgarradores. Sin embargo, no he perdido la esperanza de poder cambiar esta actitud, de lograr una mayor sensibilización de las personas hacia el entorno, y conseguir que la gente deje de “mirar hacia otro lado” al encontrarse con otro ser necesitado, por que creo que es nuestra responsabilidad proteger y cuidar a todos los seres del planeta y reparar el daño que causan aquellos de nuestra especie a los que no llamaría seres humanos…creo que Asoka el Grande está haciendo una labor imprescindible en esta misión, en la que cada vez somos más personas las que luchamos cada día por este cambio… gracias por no rendiros nunca.
No tengo conciencia de ningún momento de vida en el que no estuviese presente algún animal, mis recuerdos consisten en llorar ante el sufrimiento de aquellos que pese a el daño que le hacemos sólo nos devuelven amor. Llevo muchos años buscando colaborar en su defensa, ser su voz y hacer valer sus derechos hasta que un día una amiga me habló de Asoka, acababa de morir mi fiel compañera y necesitaba ayudar a todos aquellos a los que la vida no les había dado la oportunidad de tener un hogar, de sentirse queridos, ser felices y ser tratados con respeto. Dos años después mi vida ha cambiado he conocido la tristeza del abandono y del maltrato pero también he conocido el amor incondicional, la ganas de vivir y la alegría de aquellos a los que la vida les dá una segunda oportunidad. Tenemos que concienciar en adoptar y no comprar, es esterilizar para evitar camadas indeseadas pero sobre todo en educar a nuestros hijos en el respeto hacia toda criatura viviente. ”No me importa saber si un animal puede razonar, Sólo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo” Mahatma Gandhi
Siempre me han gustado mucho los animales, en especial los gatos. Tengo tres, dos adoptados de pequeñitos y otra recogida de la calle ya adulta, preñada y en muy mal estado. Hoy en día es una gata sana, feliz y totalmente agradecida por haberle cambiado la vida. Cada vez que se roza conmigo demostrándome su cariño, cada vez que me mira con sus ojitos llenos de agradecimiento, siento una emoción enorme y una inmensa alegría por haber podido ayudarla. Bien, pues eso mismo es lo que siento cada vez que en Asoka conseguimos salvar a algún animalito, cada vez que conseguimos un buen hogar para ellos, cada vez que entro en alguno de los recintos y vienen a demostrarte su cariño y agradecimiento por cuidar de ellos…. Es un trabajo muy duro a veces, sobre todo al ver las barbaridades que es capaz de hacer el ser humano con un animal indefenso, pero merece la pena!!! Os recomiendo a todos que probéis la experiencia (En la foto estoy con TIM, uno de mis Asoketes preferidos que hoy está felizmente adoptado) Marimar
Una de las cosas más grandes de la vida es, en los momentos de tristeza o soledad, que una sonrisa espontánea adorne tu cara al recordar que aún existe la inocencia, la fidelidad y el amor incondicional. En esos momentos me refugio en ellos, en todos y cada uno de los animales que han pasado por esa gran familia a la que pertenezco y que nos han regalado cada segundo de su tiempo, por muy mal que estuviesen, por muy profundas que fueran las heridas que se habían abierto tanto en sus carnes como en sus almas, sus ojos nunca podían expresar nada malo... Asoka es un refugio para ellos y para todos los que, como ellos, formamos parte de él. Es un gran árbol que extiende sus ramas a todo aquel que quiera luchar por los más nobles seres, que quiera regalar su cariño y esfuerzo a aquellos que más lo merecen y que como yo, en aquellos momentos de tristeza y soledad, hacen que una sonrisa espontánea brote de sus labios recordando que pertenecen a esta gran familia a la que llamamos Asoka El Grande
Pertenecer a asoka fue una de las decisiones más importantes de mi vida, fue uno de los pasos que necesitaba para ser feliz, estar alrededor de lo que quiero, de lo que me llena realmente. Siempre me han gustado los animales pero el hecho de poder ayudarlos, ofrecer una parte de tu tiempo en estar con ellos es maravilloso, porque ellos me dan más de lo que muchas personas podrían darme, cariño, respeto, fidelidad... no existe palabra para definirlo pero sé que nunca me van a fallar. Estoy orgullosa de pertenecer a esta "gran familia" que comparte mis mismos intereses y que lucha por las injusticias y salvajadas que desgraciadamente se cometen diariamente contra los animales tanto domésticos como no domésticos, y seguiremos luchando por salvar, ayudar, sensibilizar y conseguir un hogar a todos los animales que llegan al albergue. Estoy segura de que cada paso que damos es un gran paso para conseguir mayores derechos e igualdad para ellos.
La vida me ha hecho pegar muchas vueltas, pero entre todas estas, siempre ha habido algo que nunca se ha apartado de mi, y es el amor tan inmeso y el gran respeto que siento por los animales. Llegué a Asoka, un poco buscando una salida en un momento complicado de mi vida, y ahora puedo decir que Asoka es mi tercer pulmón, el que me da oxígeno cada vez que estoy entre mis grandes amigos de 4 patas. Allí además he tenido la suerte de conocer entre todos estos peques y movidos por el mismo amor, a unas personas maravillosas, mis compañeros voluntari@s. Asoka es el mejor ansiolítico que ningún médico te recetará jamás!!!
Cuando tenia unos 12 años oí hablar de Asoka, y me prometí que algún dia haria lo posible para ayudarles. Desde hace casi un año no hay semana que deje de ir...Ver como muchos de nuestros asoketes llegan con heridas terribles, con panico al ser humano, o simplemente su cara de tristeza por no saber que hacen alli...es muy triste y duro, pero todo se olvida cuando te reciben con lametazos, saltos... y ves su cara de felicidad cuando "grandes personas" les dan otra oportunidad no tiene precio. Gracias a todos los asoketes por ser como son y enseñarnos tanto!
Estos son mis niños,dos adoptados felices y yo más de tenerlos. En Asoka hay decenas como ellos que aún no han tenido esa suerte,aunque en este más de año y medio que llevo en Asoka he comprobado que cada vez son más los que deciden adoptar y no comprar.Esa es una de las recompensas,ver como se van por fin a disfrutar de su nueva familia. Me llena de orgullo formar parte de este gran proyecto,ver a la gente tan entregada,tan implicada y todo lo que les mueve es el amor hacia los animales como a mi.Es muchisimo lo que recibes,y cuando salgo de allí voy cargada de energía y cariño. Espero poder disfrutar de Asoka muchos años más y seguir aprendiendo de ellos.
Cualquier animal es para mi una criatura fascinante, con una sencillez y una sabiduría, y otras muchas cualidades que, si los humanos tuviéramos más presentes, nos llevarían a hacer de este mundo un hogar que funcionara mucho mejor para todos. En un planeta en el que tranquila e impunemente hacemos tantas barbaridades con otros seres, un voluntariado es sólo un grano de arena... Pero aunque parezca que un grano no cuenta, grano a grano se hace una montaña..., y gracias a la labor de Asoka, muchos animales se libran de llevar una vida lamentable, o de morir, y a todos los que entran les espera un futuro mucho mejor, cosa que para cada uno de ellos, sí cuenta. Colaboro con Asoka desde agosto de 2007, sobre todo con gatos (que son mi debilidad), limpiando, administrando medicación y haciendo acogidas temporales en casa. También aporto cosas para los rastros y llevo perros a pasear. Para mi es una forma de hacer algo positivo por ellos, a la vez que disfrutar con su divertida y tierna compañía. Animo a todos a que disfruten del placer que supone convivir con un gato o un perro (o por supuesto con cualquier otro animal que sea social con el hombre y que no hayamos sacado de su entorno), así como a colaborar con Asoka y/o demás asociaciones protectoras de animales. Es una bonita y gratificante labor. En la foto aparezco con Negrito, mi pequeña pantera, y con Pipo, el perro de mis vecinos. Un abrazo
Este es Cano.Llegó al albergue muy mal y con la mirada triste.Ahora,gracias al cariño y dedicación de los voluntarios,ha recuperado las ganas de vivir.Y,como él,hay muchos más que están esperando un buen hogar donde les den todo el cariño que un día les negaron. Cada día estoy más orgullosa de formar parte de este equipo.Todo esfuerzo es poco para el cariño incondicional que te dan cada uno de ellos
Aún recuerdo el día que conocí Asoka, me lo dijeron una mañana y esa misma tarde ya estaba alli. Ojalá lo hubiera conocido mucho antes, ahora no me puedo imaginar que haría sin esa gran familia, sin poder ayudar a todos nuestros "asoketes". Es una de las mejores experiencias que he pasado en la vida y, nadie que no lo haya vivido, se puede imaginar todo lo que se siente y el cariño tan grande que se recibe de todos los asoketes!
Creo que hay que cuidar a todo lo maravilloso que nos da la naturaleza, así como respetarlo. Ver como día tras día recuperan esa confianza que perdieron en algún lugar ,te da esperanza para seguir adelante y te das cuenta de que vale la pena esforzarse en cambiar las cosas. Me siento muy feliz de haber conocido Asoka y a toda su gente, gracias por enseñarme tanto.
Uno de mis primeros recuerdos de infancia es estar con gatos y perros callejeros poniéndoles comida y pasarme horas jugando con ellos. Nunca entendí por qué la gente los dejaba a su suerte en medio de la calle.Ahora sigo sin entenderlo, pero sé que cuando llegan a nosotros su vida cambia radicalmente. Nos preocupamos por ellos, les damos el cariño que necesitan y sobre todo, luchamos por encontrar una buena familia que le enseñe lo que es el verdadero amor y les de un hogar. Gracias a ASOKA por hacerme sentir parte de esta gran familia.
Estoy muy Feliz de pertenecer a Asoka. Porque disfruto ayudando a los animales y viendo como se recuperan de maltratos, abandonos...con nuestra ayuda y cariño. No puedo entender como el ser humano es capaz de hacer sufrir a estos animalitos indefensos. Algunos llegan con mucho miedo, pero poco a poco se van rehabilitando y cogiendo confianza. Y es muy duro verlos en ese estado. Es sorprendente como un animal te agradece que lo adoptes. ¡¡ No son todo en nuestra vida, pero la hacen completa !! Adopta y no compres, un animal no tiene precio.
Esta es Dasenka, mi gran amiga, mi gran perra ,con la que que he compartido y me hizo conocer esta tan maravillosa aventura junto a Danko y Trusky, la gran aventura de Amar y ser Amado incondicionalmente ,luego llego Asoka y su gran familia, porque esto es Asoka una gran familia, Gracias...por estar ahí, Gracias a quienes un día decidieron llevar a cabo este gran proyecto que ha traído a mi vida mucha satisfacción, muchas sonrisas, y mucho mas amor. Un día en Asoka junto a nuestros Asokines es un día que mas que enriquece mi vida, no lo puedo explicar es algo que hay que disfrutar y conocer para sentir, si tienes alguna duda solo ven y déjate querer por todos nuestros pequeñines no te arrepentirás. Gracias a todos/as que hacemos posible este tan maravilloso trabajo, ganamos todos.
Aquí estoy con mi perrete "dátil" encontrado en la calle, muerto de miedo y frío. Al poco tiempo mi compañera Loli me habló de Asoka y un día por fin me decidí a ir. No hay palabras para describir como te sientes la primera vez y lo mucho que estos compañeros aportan al mundo. Valientes, trabajadoras incansables, luchadoras... Espero en 2008 poder aportar lo mejor de mi y aprender de estas grandes personas y de los animales que cada día nos dan una gran lección. Gracias Loli por presentarme a Asoka y a todos por acogerme con tanta calidez.
Me siento muy afortunada de pertenecer a este gran equipo , gracias a tod@s y sobre todo gracias a nuestros Asoketes , a los que están , a los que ya tienen hogar , a los que ya no están y a los que vendrán .
Esta soy yo con una de mis amores. Es adoptada (en otra protectora) y gracias a ella me animé a colaborar con Asoka. Ella no estaría conmigo si no hubiera sido por la gran labor que hizo aquel albergue, así que pensé que sería una genial idea poder, de alguna manera, devolver el favor aunque fuera en una protectora diferente. Al fin y al cabo todos remamos en el mismo barco, luchando por darles una vida más digna, ayudándoles a encontrar un hogar donde les quieran; y mientras lo buscamos, enseñándoles lo que es el amor y el cariño, algo que muchos de ellos nunca han experimentado antes. Es maravilloso saber que todos los voluntarios que participan conmigo en esto tienen, igual que yo, la esperanza de que todos y cada uno de nuestros asoketes encontrarán algún día un hogar donde podrán hacerse una foto como esta.
Ser voluntario de Asoka te hace ser el mas afortunado. Te das cuenta del amor que necesitan los animales y cuando te descuidas estas tu recibiendo 100 veces mas amor de ellos. Gracias a todos por todo.....
Wanda vive conmigo desde hace 12 años, ella me hizo descubrir el amor por los animales y me llevó hasta Asoka. El compartir algo de mi tiempo con los "asoketes", (así llamamos a nuestros animales que viven en el albergue), y con mis compis voluntarios, ha llenado y enriquecido mucho mi vida. Gracias Wanda, gracias Asoka y gracias a mis compis "asokeros".
