No recuerdo mi antiguo nombre, creo que nunca tuve uno. Recuerdo tres palabras:" Ya no sirve"
Acabe sola, en ningún lugar que yo reconociera, no podía volver. Camine mucho, necesitaba calmar mi hambre, pero no encontraba nada, a penas algún charco donde beber, pero el vacío de mi estómago seguía ahí. Mi madre me enseño que no debía comer huesos ni cosas putrefactas pero solo encontraba eso, tuve que comerlo. Cada vez me sentía peor, al vacío se unió el dolor no podía más...
Mucho tiempo, días, meses...estoy muy débil, y el ruido dentro de mí no para. Oí alboroto, era una carretera, pasaban muchísimos coches, quizás allí dejaré de oír mi estómago, quizás con el sonido fuerte de los coches, no oiga mis tripas y alivie mi dolor, quizás allí termine esta pesadilla. Cada vez estoy mas cerca de la carretera, alguien me detiene, no tengo fuerzas para levantar mi cabeza y mirarle, dice tres palabras:" Vamos a Asoka"
Hoy he abierto los ojos, no siento el frío ni la humedad de la tierra, estoy sobre una manta. Algo cálido cubre mi cuerpo, creo que es un abrigo. Hay dos cuencos, uno tiene agua y otro comida, por primera vez en mucho tiempo el ruido de mi estómago, no se oye...
Alguien se acerca a mí,me acaricia suavemente y me susurra " Pasó todo, Chati ", tres palabras...