Gatito bueno, noble, tranquilo y perfectamente adaptado a vivir en un piso y compartir hogar con otros gatos, a los que siempre se acerca con talante amistoso, para olerlos, conocerlos y...probar a jugar con ellos. No es nada dominante con otros gatos, y le gusta comunicarse con las personas haciendo unos ruiditos muy graciosos que no llegan a ser maullidos (no llega a abrir la boca.
Disfrutó de un hogar de acogida cuando era pequeño, y ahora ha vuelto a él (mediados de diciembre de 2010), ya que en el albergue ha visto como sus anteriores compis de acogida (Marnie y Gladiator) han sido adoptados ya y él todavía no.
Esa tristeza, unida a la llegada de los fríos y lluvias, ha hecho que se ponga malito, pero en su hogar de acogida de nuevo se ha recuperado estupendamente y desde allí espera su oportunidad definitiva.
Es de complexión más bien delgada y esbelta, tiene un pelo muy bonito y la convivencia con él es muy fácil y pacífica.